Hoy, Jueves Santo, se dinamitan las fronteras del odio. Es el día del amor fraterno. El momento de emblandecer el barro duro que somos ante un Jesús que se arrodilla. El día de servir y servir sin, a cambio, nada recibir. Es el amor que no se cuenta. El amor sin medida. Jueves Santo es el día del “aún es posible”.
El Jueves Santo sintetiza la fe de la comunidad cristiana. Es día de intimidad, de oración, de compromiso fraterno, de alianza, de amor. Tenemos motivo para la alegría: vamos a hacer memoria de lo que hizo Jesús en la Última Cena, «la noche en que iba a ser entregado». El Jueves Santo se celebra: La Última Cena; El Lavatorio de los pies; la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio y la oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní. Con la celebración del jueves Santo no solo se abre el Triduo Pascual. En este día nuestra Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena, pero a la vez con las